sábado, 29 de enero de 2011

HIPOTECAS E INSUFICIENTE COBERTURA DEL INMUEBLE

ACTUALIZACIÓN

http://www.eleconomista.es/vivienda/noticias/2975237/04/11/Rechaza-la-nulidad-contra-el-auto-que-permite-saldar-la-hipoteca-con-la-vivienda.html

En el blog de Mario Conde se pone en cuestión la sentencia de instancia confirmada en apelación, que exime de responsabilidad al deudor hipotecario por la cantidad no satisfecha tras la enajenación de la vivienda en subasta judicial, y en aplicación de los dictados de la benemérita Ley de 1944-46. Ver allí los antecedentes, pero básicamente el juez dice que la casa no alcanza a pagar la deuda por una devaluación de la que son culpables los bancos, luego no pueden exigir la parte no obtenida tras la ejecución de la garantía.

En fin. De leyes yo no se mucho, y tuve muchos años para darme cuenta de ello cuando ejercía como profesional del Derecho de una manera, digamos, "normal", al servicio de uno o varios clientes, públicos o privados. Siempre fuí un sujeto de natural contencioso, por lo que mi campo de trabajo, como me alegraba decir en aquellos días, empezaba cuando terminaban los abogaditos de despacho caro y de campanillas de enseñar la navajita, y había que tirarse a por el otro, abogado contencioso...

Pronto advertí que, paradójicamente, ni siquiera en ese extremo escenario había profesionales que conocieran el derecho, que leyeran el BOE todos los días, y que supieran articular argumentos a base, al menos, de un manejo fluido de la Constitución y el Código Civil, con los que se enfocan el 99% de los asuntos, aunque luego sean precisas otras normas de detalle para acabar de perfilarlos.
Como mucho, vi que casi todos los intervinienes en el Proceso presumían que otro (el Juez, el Fiscal...) conocían el Derecho, y se limitaban a presentar el caso con hechos que encajasen en una construccción razonable de Justicia Material. Pronto se hacía bueno ese apotegma según el cual el juez decide primero quién tiene razón, y luego le hace el trabajo de abogado a la parte beneficiada por su opción para sustentarla en derecho.

Supuse entonces que más importante que el conocimiento del derecho era la habilidad de maniobra en estrados, ya que otro factor, me pareció, se repetía: el juez, a su vez, presumía que el Abogado del Estado si sabía Derecho, y esperaba a oirle para conformar su opinión, con obvias consecuencias en Contencioso-Administrativo, muchas más en Social, y menos en Civil y Penal, más ecuánimes.

( Del Orden Militar, me abstengo: tuve el honor, el placer y la satisfacción de actuar en el mismo, y en casi todas sus instancias, y la admiración que me generan sus enjuiciadores me hace enmudecer de respeto. A mi, que esa reacción ,como sabe cualquiera que me conozca, no me la causa casi nada ni nadie.)

La condición de Júpiter Tronante que asume el juez ignorante me divertía al tirar con pólvora del Rey. Luego, menos...
De mi nueva situación colegí que, fuera de Supremo y Constitucional, en el 99% de las sedes judiciales el derecho no importaba, y la apariencia de experticia, salvo si provenía de funcionario en activo de cuerpo de élite, más despertaba inquina que atención en el teóricamente imparcial árbitro.

Me pareció que el auténtico valor agregado que tienen los clientes que buscan servicio jurídico es el que les de más posibilidad de ganar el pleito, y que esa posibilidad mayor se halla en la capacidad de crear argumentos nuevos, de esos que realmente crea uno al estrujarse el cerebro, y que se expresan en pocas páginas, si son realmente argumentos de calidad, porque el que los crea sabe lo que tiene que saber para crearlos, y al explicarlos se le entiende con facilidad, y no admiten mucha contraargumentación, ni tampoco permiten aportar jurisprudencia, por causa de su originalidad.

Mario ha presentado el ASUNTO desde una postura de escándalo, no se si por que le repugnan las razones utilizadas para rechazar la pretensión del Banco (Y más como antiguo banquero), o como forma de estimular el debate, lo que me parece más probable (Iba a decir "conociéndole"... imagino que pocos pueden decirlo).

Mi opinión, como lego en derecho, y profesional incipiente del sentido común, es que un abogado ha intentado cobrar su minuta más allá de lo que la decencia le permitía (perdóname, ignorado compañero, pero díme cual de nosotros hubiera alentado a su cliente a seguir adelante en un caso así, si no fuera por la minuta; a lo mejor eres el hijo de la actora, y te has limitado a jugar tus cartas: valga esto como invectiva hipotética contra el letrado que, fuera de excepcionales motivos, aliente a un cliente en una aventura como esa); ayuno de margen de maniobra, ha apelado a la viscera, y ha acertado al encontrar un juez, cada vez menos escaso, de esos que primero decide, y luego...ni se molesta en razonar en Derecho, dado que no lo conoce. De la calidad de este segundo personaje podemos estar más seguros, a la vista de lo que escribe, según la reseña citada.

ANTES DE QUE NADIE PIENSE QUE DEBERÍA HABER LEIDO DE PRIMERA MANO LA RESOLUCIÓN ANTES DE COMENTARLA, DÉJEME DECIR QUE ME IMPORTA POCO INCLUSO SI TALES AUTOS NO EXISTEN Y SON UNA MERA FIGURACIÓN DEL ILUSTRE BLOGGER: MI PUNTO ES LA CONCLUSIÓN QUE QUIERO EXPRESAR PARA UN CASO QUE, SI NO ES EL QUE SE EXHIBE, ES A TODAS LUCES TAN NUMEROSO COMO ESPANTOSO Y COTIDIANO, AL PRIVAR DE VIVENDA A QUIEN NO PUEDE PAGARLA, Y ADEMÁS CONVERTIRLE EN ESCLAVO DEL BANCO PARA MUCHÍSIMOS AÑOS. (Sin exagerar: si una vivienda de 500.000 pasa a valer 400.000, en subasta no se va a pagar a más de 350.000, siendo optimistas; los 150.000 restantes, ya que el capital no se reduce hasta que pasan decenas de años, por razones que aún ignoro, deben pagarse ya sin garantía hipotecaria, sino como préstamo personal: aún deducidas las proporciones inembargables de los salarios, un profesional que gane bien deberá conformarse con lo equivalente al salario mínimo durante el tiempo que tarde en pagar la cantidad, que al ritmo permitido será...el resto de su vida¡¡¡ Imagina ser ingeniero de caminos, y cobrar por tu trabajo el salario mínimo por el resto de tu vida, porque el Banco se queda el resto¡¡¡)

Siguiendo con el Proceso estudiado, más escándalo produciría la corroboración de la sentencia de instancia, aunque mi percepción es la de que ni ese grado está ya inmunizado contra la barbarie, y que esperar su auxilio para combatir la que es común en primera instancia, es cada vez más en vano, hocicando en ella en ocasiones.

Digo "produciría", y no "produce", porque a diferencia de lo que sucede en el crisol de la llamada "Jurisprudencia menor", aquí si hay valor agregado, en el sentido que he descrito más arriba, de modo que se justifique este esfuerzo "testamentario" a estas horas de la madrugada; y ello porque, pasando olímpicamente por encima de la Ley, y probablemente también por su ignorancia (que me disculpe la Sala erudita, si la hay; expreso una opinión basada en la comparecencia ante muchas de las de España y de Organismos Internacionales, que me lleva a la certeza de que cuando en una sentencia no hay Derecho es porque el Juez no lo conoce.)

Sin embargo, lo que si hay, pese a don Mario o a su pose, no se, es un sonoro y original argumento, que pienso uilizar. Se sugirió por un forero que habló de la "Función social del Préstamo", provocando sin duda media sonrisa de más de uno, comenzando por mi: la función social del préstamo es igual que la de su pago, ya que lo verdaderamente importante es que el Banco gane dinero, y el cliente, pagando ese servicio, consiga de presente un bien necesario, como es la vivienda, sin necesidad de ahorrar durante años. No veo ahí ninguna función social, salvo si el banco no cobra intereses del prestamo ni obtiene algún beneficio por otro lado, como pueda ser en la captación del cliente. Parece confundir el forero la apertura al público con la función social.

Sin embargo, de la sentencia si se deduce una idea que debería preocupar a las entidades bancarias que tan de puntillas han pasado bajo la égida de la ley Azcárate, cobrando intereses que bajo la misma son claramente leoninos o usurarios, disfrazándolos. Se pregunta uno cómo nadie se escandaliza al pagar 12 € de comisión al sacar en cajero 300 a crédito que vence a fin de mes, fin de mes que bien puede ser en 24 horas... En el mejor de los casos, ese préstamo a un mes equivale en tasa anual (intereses a cobrar por devolver el dinero prestado en un año dentro de un periodo contractual de X años)a un 50% TAE...¡¡¡
La mecánica de las tarjetas de crédito apisona asi cualquier reacción jurídica, y de ejercerse es sin duda de menos valor que el coste del abogado, por lo que la resignación da carta de naturaleza al abuso.

Pero aún si se deja a la libertad de las partes la fijación de los términos del contrato (si, dejando también a salvo las reglas sobre protección de consumidores), hemos de encontrar en la sentencia comentada un razonamiento enórmemente válido, que probablemente se haya sugerido casi sin querer, y ha quedado ayuno de desarrollo posterior.

Igual que el cantante que se queja de que le roban por internet, cuando precisamente él abusa de espacio en la Red que pagamos entre todos (excluido él, que tributa en un paraiso fiscal)y traduce esa presencia gigante en unos ingresos gigantes, sin pagar nada a cambio, el Banco que concede una hipoteca no está sólo prestando un dinero y garantizando su devolución con la afección inmobiliaria, que es el negocio regulado por la Ley Hipotecaria. Ambos han perseguido un beneficio extra traspasando los límites del negocio original, y a costa de los otros, ciudadanos o clientes.

El Banco comenzó a convertir ese préstamo en un negocio mixto cuando impuso para la concesión hacer un seguro de vida, que pagase por si uno devenía "definitivamente insolvente"; uno de desempleo, para lo mismo de quedarnos sin trabajo; al cargar tipos superiores alos publicitados en operaciones por no cubrir la tasación el valor del inmueble, o no cobrar los peticionarios cantidades que superasen holgadamente, en un 70%, la cuota mensual, todo ello con un sobrecoste que el Banco siempre ha cargado al cliente, y explicado como una actuación de garantía del buen fin de la operación como un todo. Y, al fin, cuando independientemente de la viabilidad del negocio, y por simple avaricia, ha exigido domiciliar nómina y cuotas para la concesión, o elevado en uno o varios puntos porcentuales el interés ofertado por su publicidad cuando una operación no cumplía con algún requisito.

Panorama que se complementa con dos hechos indiscutibles: la vivienda no es prescindible, y las condiciones del Banco no son negociables.

Ahora, mi punto de vista: lo importante en el Procedimiento analizado es que ofrece un argumento creativo. No lo sustenta en Derecho, porque probablemente su autor ni es consciente de la idea que ha generado, ni conoce el derecho tanto como para aportarle soporte jurídico...

Pero la idea está ahí, escondida entre la ignorancia y la demagogia. Instintivamente aceptada por el que la lee, independientemente de su acierto al presentar su base técnicamente, o aún al generar alejamientos al intentar basarla en ideologías, que generalmente son solo cursiladas de medio pelo.

Al conceder un préstamo con garantía hipotecaria, el Banco impone el pago del capital, de un interés (claramente leonino, pero, en fin...)por el riesgo que supone la dilación en el pago, y de otros conceptos adicionales, ajenos al préstamo y a la hipoteca y a sus costes de constitución , tanto fiscales como arancelarios, expresados en comisiones o en condiciones a cumplir, de coste indiscutible, aunque dificil de cuantificar. La explicación que el Banco da para imponer estos últimos radica en teóricos servicios que aseguran la viabilidad de la operación, que son accesorios a ella y que paga, como no, el cliente.

Tan es así, que los peticionarios no se molestan en comprobar la titularidad registral del inmueble comprado, y menos en los cinco minutos anteriores a la firma, por que ya lo está haciendo el Banco. De igual modo tienden a no analizar su propia capacidad de pago, el valor del inmueble que sirve de garantía, la estabilidad de tal valor, o los riesgos de sus trabajos, porque ya se ocupa el Banco de hacerlo. Exige la onerosa tasación, y deniega por la falta de ingresos.

En definitiva, el Banco cobra cantidades, además de los intereses (o incluidas en estos para publicitar menor carga hipotecaria) o exige condiciones con claro coste económico que hace soportar al cliente, como son los gastos de estudio y apertura, que no incluyen cuota, seguros, impuestos o aranceles, ya que estos se pagan aparte.

Incluso, uno a veces pierde ocasiones de negocio porque el Banco no las considera viables, y uno no puede imponerse porque pese a ser el Banco un establecimiento público, no se conforma con que uno quiera asumir un riesgo, sino que lo valora previamente en aras del buen fin de la operación... Y COBRA POR ELLO¡¡¡

Pues bien, pongamos nuestro dinero a pasear, a producir.

Si el Banco, además de prestar con garantía cobrando intereses por ello,
-cobra comisiones diversas justificándolas por esas actuaciones bancarias no sólo no pedidas, sino impuestas de contrario y, eso si, pagadas por uno, para estudiar la seguridad de la operación de cara a asegurar los pagos más allá de su ámbito de cobertura...mediante valoraciones que considera justas del inmueble (a costa del solicitante) y que se expiden a conciencia de que sirven para garantizar una operación de tracto a largo plazo, y

-si impone condiciones accesorias que nada tienen que ver con el préstamo para captar al cliente aprovechando la necesidad que le impulsa a contratar, que es claramente básica y acuciante,

- si impone seguros y estudios a pagar por el cliente,...

no puede después decir que tales seguros y estudios y cautelas y valoraciones no valen de nada, que pese a no pagarlos el Banco no tienen utilidad sino para él, y que pagando el cliente, le valen de NADA; no puede justificar sus comisiones de estudio y apertura, que en ningún modo aligeran los pagos de capital e interés por riesgo, si luego no se responsabiliza por los defectos de dichos análisis.

La imagen dada para que el cliente acepte los sobrecostes es la de que el Banco opera con un conocimiento que el cliente no tiene, por lo que es justo que al prestárselo, le cobre por ello de modo diverso a lo que le cobra por el préstamo mismo... también será justo que si se equivoca, deba asumir su responsabilidad¡¡¡

Un ejemplo: imaginemos que el apoderado del Banco que está en el Registro se equivoca, y pone a su colega en la Notaría el fax autorizando la operación, porque tiene a la vista la página que asegura que el vendedor es aún dueño, cuando en realidad el inmueble se ha vendido a tercero, y la venta está registrada en página que se le ha quedado pegada entre los dedos... Se entrega el cheque al doblevendedor, que desaparece, y el prestatario, que ha de seguir pagando la vivienda de la que quería salir, no puede abonar simultaneamente tal alquiler y la cuota del préstamo... A nadie se le ocurriría nada distinto de que el Banco ha de asumir el perjuicio...

¿Qué diferencia hay cuando el Banco se equivoca en otros elementos de la operación que no dependen del cliente y si de su Know How, máxime cuando ha cobrado por ellos explicitamente? ¿Para qué aprovecha al cliente que lo pagó ese 1% de coste por estudio de la operación? ¿y porqué no le sirve alegar que la tasación que pagó, y bien cara, se había encargado expresamente para la evaluación de una garantía a largo plazo?

¿Decidió el cliente qué riesgo era más crítico para la viabilidad, insistimos, a largo plazo, de la operación de modo que se constituyeran unos u otros seguros? ¿No ha de ser quien impuso sin posibilidad de negociación la constitución de seguros-que no pagaba, de desempleo o de vida, quien asuma el perjuicio si el riesgo resulta ser la devaluación de la garantía, también asegurable a priori?

Lejos de discutibles posiciones acerca del contenido de la Justicia a las que recurrir cuando no se conoce el del Derecho Positivo, hay en las resoluciones analizadas argumentos basantes que las sustentan, aunque ni siquiera sus autores sepan por qué, acudiendo a algo tan básico como la regulación positiva del Código Civil, y su jurisprudencia y Doctrina, relativas a la materia de Obligacines y Contratos.

domingo, 2 de enero de 2011

FELIZ NAVIDAD Y 2011

A los que saben todo lo que hace falta para vivr, que es poco, y por tanto se dan cuenta de que les queda mucho por aprender;

A los que no saben nada por que no pudieron aprender, pero quieren entender;

A los que renunciaron hace tiempo a saber, y aún ni lo necesario para vivir, y prefirieron construir su propia vida en el nicho virtual de un saber especializado que investigan... sin vivir, pero mejorando la vida de otros, aún posibilitándola;

A los que no entienden ni saben, y a los que saben que no entienden, que ya es algo;

A los que no piensan tanto, pero (o a lo mejor por ello) aprendes de ellos cada dia;

A los que incluso entienden, incluso mucho, aún casi todo, menos a mi;

A los que sabiendo que nunca me van a entender me aprenden por Amor, esa especialización que nos esculpe si la conocemos, y que si no, nos hace intentar esculpir al amado, rompiéndolo;

A los que aman sin medida hasta la autodestrucción, y a los que aman con potencia, hasta hacer feliz al amado, porque ninguno de ellos ha elegido a qué categoría pertenecer; y aún a los que aman dependiendo y destruyendo, porque tampoco eligieron, y el Amor es ciego, qué vamos a hacer, que nadie afronte como amado más de lo que puede..

A los limpios que duermen sus horas, trabajan en su horario, siguen rutinas de ejercicio y alimento, tienen sus hijos con orden y no cambian la Historia, ni quieren, ni puñetera falta que hace, y todo ello aún sin cuestionárselo, pero a la vez tienen la suerte de haber acertado y dan un referente ;

A los más limpios aún, que viven su vida sin aceptar modelos, que afrontan cada día el ataque del rebaño, y que sólo tienen por límite no hacer daño a nadie que no sea a si mismos, fuertes por propio peso personal, inmunes por contenido y calidad de la vida que diariamente se construyen, como mi hijo, que hará de su vida, espero, algo muy distinto, y acertará;

A los que empiezan a aprender con ojos limpios, sobre todo cuanto más resistan sin ensuciarse, como mi hija, que defiende heroicamente su feminidad que ya no se si infantil o plenamente adulta, contra todo y todos, comenzando por el entorno "intelectual" que le ha tocado por parentesco, y que no ha podido con su capacidad de llorar porque molesta al no poder dormir (NO MOLESTAS; MI VIDA), o de oponer a la literatura y música cada vez más densa de su hermano su propia capacidad de trabajo, y su determinación para conservar sus propios objetivos, para seguir imaginando ropa, o jugando aún a que la imagina (que a su edad es lo mismo);

A los que me temen, a los que temen por mi, a los que confían, con justificación, en que yo atemorice a un malo que les jode;

Por definición, a las tres madres a las que lo debo todo y a los tres hijos que son mi 100%, el único motivo de que yo aún siga aquí con todos los proyectos acabados, y a los que espero que cuantos más mejor agradezcan esa imposición, si he sido capaz de aprovecharla para ayudar a mi prójimo;



A los que hicieron arrancada de caballo andaluz y parada de burro manchego por no aguantar mi pelea.. no, a esos, no.

A los que me han querido hacer mal en mi vida, un recuerdo especial porque con perspectiva, son los únicos que me han hecho más fuerte, y por tanto más feliz y capaz de hacer felices a otros: gracias por la lección de humildad que tanto necesité, y por sacarme a patadas en el culo de las sillas que me adocenaban, y por enseñarme, aún a palos (bien sabéis que a palos cobardes, porque si hubieran sido nobles y de frente no habría nadie leyendo esta parte; no se, aún me atrevería a aconsejar la persistencia del anonimato, por prudencia, como buen amigo...) a no juzgar a nadie.

BUENO, ES MÁS TESTAMENTO QUE FELICITACIÓN, PERO LOS QUE LO RECIBAIS SEGURO QUE NO ESPERABAIS MENOS QUE ESTO.

LOS AMADOS, PARA SIEMPRE.

LOS QUE AMAN, QUE DIOS OS BENDIGA.

LOS ALUDIDOS...POR AHORA, SEGUID ESCONDIDOS.

FELIZ NAVIDAD Y 2011, ESOS SON MIS DESEOS.

Y ESTOS, MIS REGALOS: SI NO SABÉIS QUÉ HACER CON ELLOS, TRANSMITIDLOS, QUE A BUEN SEGURO PRONTO ALGUIEN, PREFERENTEMENTE MÁS JOVEN QUE VOSOTROS, OS LO AGRADECERÁ:

(1)


"Gracias a que mi musa se las da de cerebral
son pobres mis compases para expresión corporal
no danzarán mis prosas las reinas de discoteca
no vendrán los carrozas a hacer su gimnasia sueca
y es una pena, la verdad
porque sería algo inefable
cambiar la torpe realidad
y ser o Borges o bailable"

(2)

"Toi qui m'a donné le baptême
D'amour et de septième ciel
Moi, je te garde et, moi, je t'aime
Dernier cadeau du Père Noël "

José Luís Aranda Estévez
Abogado del Estado (excedente)
Abogado

viernes, 31 de diciembre de 2010

PROPIEDAD INTELECTUAL 2

Esto escribía, otrora:

http://katsuyoshiabogados.blogspot.com/2010_03_01_archive.html

“Ahora, recuerdo mis nociones de Filosofía del Derecho, y me pregunto por el contenido de los derechos subjetivos (incluyendo el de propiedad, subgrupo “intelectual”), y me viene a la cabeza el concepto de “legitimidad” que nos enseñaba el rojo de Peces Barba: dado que nadie tiene la autoridad para imponer a los demás su criterio, será aceptado, no ya como bueno, sino siquiera como menos malo, el de la mayoría, porque la paz y la seguridad superan en valor a los demás bienes, y se obtienen mediante el concurso de la aceptación de esa mayoría…
¿De verdad que la mayoría está de acuerdo con el contenido legal actual de este derecho?¿De verdad que la mayoría actúa en consecuencia, y no opera en redes P2P, y tiene más simpatía por la isla privada de Alejandro Sanz que por el pescuezo del negro que corre que se las pela por Sol?¿De verdad que la mayoría es una ladrona natural, en lugar de un mercado que reacciona cuando encuentra la vía ante una imposición oligopolística?¨¿De verdad que este asunto requiere de una protección distinta de la que requiere el empresario que no cobra sus facturas pese a haber suministrado el trabajo porque sus clientes no han obtenido una línea de crédito que se les daba sin excepción año tras año?¿De verdad que no puede ese que lleva en una grúa 60 días pedir que la policía municipal corra a palos al director de la sucursal que no dio crédito a su cliente con el que abonarle el trabajo, como corre al que vende en una manta y priva de sus merecidos emolumentos a Donatella Versace?”

I

Escucho el debate, y no sólo no me muda la postura, sino que añade razones, amén del escándalo que me genera que nadie haya manejado las que transcribo más arriba, ni sea capaz de poner en sistema las que he oído y de las que paso a ocuparme, que se lanzan intuitivamente al aire, pero no acaban de recibir su auténtico valor, probablemente por lo fragmentario de su planteamiento.

Veamos.
Para resolver un problema, es escolástico dividir su complejidad en tantas fracciones simples cuantas permitan que la generación de sus respectivas soluciones permita obtener una respuesta coherente a la pregunta global; después, conviene ir de la más fácil a la más difícil.
En este caso, creo, el asunto presenta dos caras (como de costumbre), la formal y la material. Pese a que el debate público, por su superficialidad y falta de sinceridad, haya creado la ilusión de que la perspectiva formal es la que impide la discusión, bajo el argumento de que la ley es la ley, y lo demás son opiniones, creo precisamente que este es el aspecto más fácil de abordar. La ley no es justa por ser Ley, ni eficaz porque se promulgue por el Parlamento: al primer error llamaban “fetichismo de la Ley”, y de lo segundo es prueba cada norma que tropieza con el rechazo de la mayoría, porque inmediatamente deviene inaplicable, y a continuación se deroga. El sostén de la Ley es el contenido de la voluntad de la mayoría, expresada a través de los cauces institucionales que esa mayoría, como Poder Legitimador (Como Hecho Fundante Básico, si no recuerdo mal a Kelsen), ha elegido para concretar su postura en una norma positiva, vinculante para todos, y que previene una respuesta para caso de su incumplimiento.
La mayoría es lo más cercano que hemos conseguido a la Justicia, y el cauce previsto, dota de validez a la norma. La eficacia de la Ley pasa por la capacidad del Gobierno que también ha sido designado, de uno u otro modo, por la Mayoría, para aplicar la Norma, esto es, para que sus incumplidores sufran el peso de la respuesta que en caso de infracción contiene la norma misma. Si no hay consecuencia prevista o Poder que pueda aplicarla, la Ley es ineficaz, y si no se aprobó por los cauces legales, es inválida, y siempre sometido su resultado al control de los jueces. Pero si no hay mayoría, a medio plazo no sirven cauces de aprobación ni previsión de sanciones, porque la norma es ilegítima, y acaba muriendo.
Aquí nos ocupamos de la Justicia, o mejor dicho, de lo más que podamos aproximarnos a ella de común acuerdo, y formalmente es fácil ver que la ficción que para la Paz Social hemos construido, la identificación de la Justicia con la opinión mayoritaria, descansa sobre la realidad ineludible de que de no aceptarse la opción de la mayoría, se impondría por la fuerza de ese número, que en si misma tiene el valor de la Paz Social, o se rechazaría por la fuerza más intensa de unos pocos, que no requiere de gran esfuerzo argumental para tacharse de Injusticia tiránica.
El resultado, en fin, de la observación de cuántos ciudadanos creen lícito el intercambio no lucrativo de archivos en la Red, arroja un inequívoco VOTO: el comportamiento es lícito ya que lo practica la inmensa mayoría, que a su vez rechaza cuantas limitaciones se quieran imponer a ese comportamiento, e incluso destierra como parias sociales a los que intentan impedirlo, al percibir lo espúreo de su actitud (hay que ver a Ramoncín insistiendo entre lloriqueos en que ya no forma parte de la SGAE, para que deje de tratársele como un apestado), luego el derecho de propiedad no ampara a quien quiere impedirlo. La mayoría, a falta de mejor criterio de política normativa, cree que ese interés de Alejandro Sanz no es un bien protegible bajo la norma que regula la propiedad, o por decirlo de otro modo, no es una de las facultades que integran el derecho de dominio, ni aún en la categoría de las que para protegerlo se ocupan de impedir a otros determinados actos, trasunto de la que permite al dueño realizar otros en su ejercicio.

Podemos comparar ese interés con el derecho medieval de pernada: a todas luces se rechaza por la mayoría, sólo lo defiende el que lo disfruta, la sociedad unánime se queja del abuso de quienes ejecutan la prerrogativa, y aún empieza a vislumbrarse una reacción de resistencia violenta ante el abuso, como se ha podido ver en video en determinadas ocasiones.… ¿Porqué no imaginar que en unos siglos la pretensión de esos privilegiados genere la misma repulsión al conjunto social? Porque, no nos olvidemos, no ha sido posible, pese a todas las campañas de imagen pagadas por el dinero de esos ricos, hacer calar en la población la idea de que la descarga equivale al robo.
¿Será porque la población no identifica lo descargado como propio de esos que lo reivindican como “suyo”?
Conscientemente iniciamos el análisis de la segunda parte, la material, evitando incidir en los errores de los actores legales de la protección de ese interés que acabamos de demostrar como ilegítimo, porque rechazar una regla por su abuso es demagógico.
Preferimos, por más eficiente, olvidar los excesos de la SGAE y centrarnos en que independientemente de ellos, el interés defendido no es legítimo por no coincidente con lo que la mayoría siente, último fundamento de la democracia. Como vimos antes, será válido, y no seré yo quien se dedique a pontificar sobre su “bondad”. No es legítimo, y la consecuencia es que no es eficaz, y su validez parece sólo provisional.
Por concluir este análisis formal, un planteamiento de esos que acaban con las dudas: ¿Por qué discutir? ¿Porqué hacer depender la decisión del espúreo comportamiento de nuestros deleznables políticos, para los que nada importa el bienestar común que se les ha encomendado tutelar, sino sólo su permanencia en la poltrona? ¿Por qué no ahorrarles ese trance de tener que hacer su trabajo bien, si sabemos que ello pone en riesgo su poltrona y eso les repugna? Si hay duda acerca de si la idea que planteo es legítima en estrictos términos de mayoría democrática, y que de ser así, toda norma contraria sólo es una indigna protección de intereses minoritarios conseguida a través del uso de sus múltiples recursos para influir, de los que la población no dispone, ¿Porqué no pasar de la percepción de que esa idea es mayoritaria, y por tanto, formalmente justa, a la certeza mediante la consulta que le confiera el rango de validez de una Ley aprobada por referéndum?
Creo que el resultado de la consulta popular no admite dudas, que los recursos invertidos en su celebración serían por tanto un derroche… pero aún así, y como cierre del razonamiento, a por ello¡¡¡

II

Ahora queda la segunda parte, la más difícil para mi. No defendería algo con lo que no estoy de acuerdo, por más apoyo mayoritario que tuviera. Y si queda claro por lo expuesto que el panorama jurídico ha de discurrir en un sentido distinto al impuesto por esos influyentes de las pancartas pacifistas, por esos ricos de las subvenciones, por los denostados imperialistas cuya bandera ostentosamente ignoramos, pero cuyo apoyo mendigamos, sino simple y claramente en el que dicta la mayoría, debo ahora aclarar porqué creo que lo que defiendo es en si mismo moralmente correcto. Acépteseme, a cambio del riesgo que asumo por meterme en el jardín sin necesidad, que no acepte aquí discusión, y que me limite a perseguir el convencimiento del lector, porque a diferencia de lo matemático, de lo ineluctablemente mecánico del planteamiento formal, político, o democrático de más arriba, el sentido del Bien y el Mal es más bien químico, y de diferente incidencia en la sensibilidad de cada cual.
1.- Poniéndome en el lugar del que no piensa como yo, aunque ese sea Alejandro Sanz, y prescindiendo de los aspectos “plásticos” del tema, de esos abusos que predisponen contra su postura, pero que no son determinantes para rechazarla hasta que haya un mejor razonamiento, debo colocarme en una noche fría de febrero, en la buhardilla en la que el hermano Sanz se refugia al abandonar el hogar paterno, ilusionado por hacer su música, sin importarle un carajo si se vende o no, porque necesita comunicarse con sus semejantes…Escribe una canción cojonuda, a todos gusta, vende muchísimo, las modelos a sus pies, otro disco, y a Miami¡¡¡ Qué éxito¡¡¡

No, no, no, que no es así¡¡¡ Él lo sabe, si recuerda: en ese momento, está agradecidísimo de que sean trescientos y no tres (Padre, madre y abuela) los que oigan la canción, porque la puso en MYSPACE.
Él, y todos los que están en su situación. Primer escollo para la postura: ¿Cómo es posible que sólo la defienda el músico forrado, y sólo después de forrarse, mientras que el que quiere forrarse, esté en pleno desacuerdo, y vea a Internet como su planteamiento de negocio? ¿Qué decir del que no quiere forrarse, sino que siente la imparable necesidad de comunicar sus sentimientos a la mayor cantidad posible de destinatarios, esa necesidad que define al artista, y a la que tan eficaz e igualitariamente ayuda Internet?
Apunto una respuesta: la colocación en Red sirve al propósito del Arte, y la obstaculización al libre uso de lo colocado, además de probar que lo que haces no es arte, que pide a gritos la máxima difusión, sino producto, que sólo pretende su intercambio por precio para el que lo pueda pagar, impide al artista comunicarse, para sólo beneficio del comerciante, artesano, como queramos llamarle tras excluir el término “artista”.
2.- Vale: imaginemos que esos “comerciantes no-artistas” reconocen en perjuicio de la mentira que les hace permanecer mejor en el machito que lo suyo no es arte, sino comercio, y aceptan que les dejen de lado los puristas, porque el euro del consumo les vale igual.
Resultaría que, para crear el producto, se gasta en grabación en estudios carísimos, en composición por “técnicos“ que ceden su arte (aquí si) por dinero cediéndoles a las estrellas, en concepto de relaciones públicas para el lanzamiento, el mérito de la creación, en músicos de estudio a millón el minuto, en publicitarios y abogados… un montón de dinero. Y el resultante es un archivo MP3 que gusta muchísimo. El público lo oye, lo baja gratis de internet, la inversión tirada, ya no habrá más música, nadie hace nada por nada…
No, no, no, que no es así¡¡¡ Pese a los “apocalípticos”, a todas estas estrellas no les ha ido mejor ni han ganado más en su vida¡¡¡ Aún como producto, y no como objeto de arte, esos comerciantes ganan cada vez más¡¡¡ ¿Cómo es posible?
Fácil, casi hasta un punto obsceno, que da pudor aclarar: Yahoo divulgó cómo se gana dinero en Internet, y no es cobrando, porque Internet es de todos, y el que quiere cobrar inmediatamente se percibe como uno que quiere robar. No se le mete en la cárcel: se le ignora, y no gana nada.
El que da servicio sin cobrar es aclamado como héroe comunitario y, tranquilidad, el karma digital inmediatamente aparece remunerando su esfuerzo…No llegamos a ver la ruina de los buscadores gratuitos, o de las redes sociales gratuitas, sino que los utilizamos gratuitamente a la vez que sus creadores se enriquecen. No a euro por consulta, sino por vías alternativas, desde la inicial de la publicidad, hasta las más sofisticadas que difícilmente llegamos a comprender los terceros, pero que igualmente son atractivas, ya que mantienen la oferta gratuita.
Los “apocalípticos” ganan cuando su producto llega a todos, porque venden más entradas, publicitan más productos, se les conoce más y por tanto tienen más Poder… Lo que hacen al intentar sumar a esa ganancia el mezquino euro por canción, es simple y llanamente…PERDER. Ni van a evitar que esa canción se baje gratis, ni van a estar en mejor posición para vender entradas o parecer más simpáticos de cara a hacer anuncios, etc…

Al fin, la inconmensurable riqueza de esos, el hecho de que sólo compartan su postura los que están en su situación o desean estarlo, el radical desacuerdo de los artistas que quieren darse a conocer, y la abrumadora mayoría de los que con su voto deben delimitar el contenido de su derecho, y no están de acuerdo en que el ámbito protegido integre el privilegio, demostrándolo cada vez que compran o descargan,” votando” así miles de millones de veces diarias, y requiriendo sólo la oportunidad de poner ese voto en cauces formales, … todo eso nos dice que los reivindicadores del privilegio no tienen razón. Pero es como cuando llueve: lo más difícil de razonar es lo más simple a la apariencia. Razonar hasta crear el censo enfitéutico no ha requerido gran esfuerzo, mientras que explicar porqué cae una manzana…

III

Creo poder apuntar una razón que explica porqué es tan “fea” la postura de esos a los que me niego a llamar autores, no porque no lo sean, sino porque no ocupan entre los que los son una posición que los haga, ni mucho menos, representativos.
Vaya por delante que mi amor al arte implica amor a los artistas que me mejoran y respeto a los que lo intentan sin conseguirlo. Ninguno de esos defiende la prohibición de las descargas.
Vaya por delante también mi amor al mercado, que acarrea la admiración por los que aplican sus capacidades a la materia prima para generar un producto apetecible por posibles consumidores. Esos también se están forrando porque saben cómo se vive hoy en globalidad, y cómo se obtienen beneficios y como no, y aún más, como se es un puntal de la comunidad y cómo se es una rémora.
Me aplico ahora a la tares de explicar porqué me parece moralmente aceptable la descarga de archivos y reprobable su prohibición, sin recurrir al argumento democrático, en si mismo bastante para que las cosas cambien.
El que intenta impedirme bajar una película o un disco porque dice que es suyo, olvida que, a diferencia del escenario que interesada y falsamente presenta en el spot publicitario, no estoy robando el disco o el DVD de una tienda: no lo ha prensado, empaquetado, distribuido, y hecho llegar materialmente a un pueblo perdido de Timbuktú, no ha gastado en papel, plástico, gasolina, sueldos, carteles, espacios de exhibición, promoción en medios… !!!
Se ha limitado a hacer doble click en un archivo, para usar lo que es de todos, el dominio público internáutico (Dominio público: “propiedad pública que se destina al uso o interés público”), sufragado no con sus recursos, tan grandes, sino con los muy limitados de todos, pero de manera particularmente intensa para su propio beneficio¡¡¡*

*Este argumento principal puede reforzarse con otros subordinados, del tipo “Película subvencionada, o sea toda película española, equivale a película descargable, que para eso la he pagado una vez, a ver porqué dos” , que en el escenario aborigen permiten dar sentido a la cultura cinematográfica, pagada por todos y no exhibida en sala ni distribuida en DVD, pero que puede llegar por internet al público que la pagó, y dignificar así el trabajo de su autor… Claro que en el escenario mundial ese argumento sólo aplica a una parte pequeña del producto¡¡¡ Pero aún, ésta cuenta para ser rentable con la posterior distribución en video, luego no es cierto que la exhibición en Sala sea su soporte primario, y por tanto haya de ser sacralizada.

Se abre paso la idea de que estos que nos dicen que les robamos son, en realidad, los que roban. En efecto, el que se asoma para que le vean, con la finalidad que sea (incluyendo mostrar lo que quiere vender), no juega con la propiedad sino con la imagen. El que quiere retener la propiedad no la abandona en una autopista y luego se queja de que los que pasaban la cogieron (res derelicta, res nullius): salvo que esté loco, lo que hace es buscar un impacto de imagen.
Creo, por tanto, que el que coloca su trabajo en la autopista internáutica, y más aún cuando grita a los cuatro vientos que es para enseñar y no para compartir, debe ser tratado con aplicación de las normas sobre propia imagen, que tienen un abigarrado desarrollo jurisprudencial, y que contemplan la dualidad perjuicio-beneficio distinguiendo si se aplica a particulares o a quienes ceden su imagen para obtener emolumentos, relativizando desde entonces la protección de su privacidad, en lugar de invocar las que regulan el dominio.
Si no quieres que te vean, no te expongas; si dices que la exposición no ha sido voluntaria, lo primero que debe suceder es que no se te haya pagado por ella. Mutatis mutantur, si quieres vender tu música o tu libro o tu cine, no lo pongas a pública disposición en formato pirateable. Pero, sobre todo, si aparece en la Red en tal formato, que no sea en tu página web o en la de tu Editorial.

Es muy crítico el caso de los libros, porque no hay arte añadido que se pueda comparar con el texto para defenderlos. La mala noticia es que nadie lee, por lo que el pirateo, aún de e-books, no es atractivo. Su papel en la regeneración del hábito de leer, aún a costa del autor ya que a la postre será en su beneficio, es otro asunto distinto, aún esencialmente.


Y aún, creo que en el caso que nos ocupa, un factor modaliza esa respuesta, y es que el medio de difusión no es privado, como pueda serlo una revista que se vende, o una televisión que busca beneficio, sino público y sufragado por todos, de modo que Alejandro Sanz no sólo no es víctima de un robo, sino que para alcanzar un beneficio que a todas luces está alcanzando, usa un potentísimo medio de difusión; medio de difusión que pagamos todos por igual, mientras que sólo él usa con especial intensidad.
!!!Todos pagamos por que exista el espacio que él usa gratis, y él quiere cobrarnos por usar lo que él deposita en ese espacio¡¡¡ Compárese mi presencia y la suya en la Red. Y ahora, lo que por ella pagamos ambos (ojo, no por crear imágenes o programas o teras y teras de contenidos, sino por el espacio ocupado: el dominio nos cuesta igual a ambos, y su presencia es exponencialmente mayor que la mía, al punto de ser responsable de la disminución del ancho de banda de que yo dispongo si el personal se pone a ver su video el día del estreno)
¿Que pagamos igual?
No, no, no, que no es así¡¡¡ No se si yo albergo gracias a Google mi humilde blog en un servidor patrio o turco, ni cuál de las dos opciones sea más cara. A este efecto, si que estamos igual.
Pero si un degenerado usa mi página para colgar fotos de pederastia, yo llamo a la Guardia Civil para encarcelar al gorrino, mientras que si ese usa la página de Sanz a idéntico propósito…También llama a la Guardia Civil, como encargada de delitos cibernéticos. El mismo agente cobra en ambas intervenciones de mi dinero, porque el amigo Sanz está pidiendo la intervención de las Autoridades tras eludir su coste insolidariamente domiciliándose en un paraíso fiscal¡¡¡ Parece un etarra pidiendo la intervención del médico forense para certificar sus heridas derivadas de la detención: nada más patético que el que rechaza y aún intenta destruir el sistema, sobre todo en aras de un interés tan grueso, exigiendo a gritos ser protegido por ese mismo sistema que heroicamente combatía¡¡¡
No, no es justo. El que usa la red con más intensidad debe pagar por ello más que el que la usa en menor medida, por lo que el saldo es netamente perjudicial al amigo Sanz ¿Derechos por descarga? ¿Dónde están abonados los derechos por cargar?*

Me .atrevo a concluir que lo que nos trae a este foro es ya sólo un leve incidencia contable, según se reflejen los platos deliciosos que se han consumido. Agradezco como artista poder plasmar la factura en dos momentos distintos, Pero si no me aguanta el pavo, como es previsible,

* No puedo por menos que expresar como disclaimer que ese A.S. no es una persona sino una categoría, y que la he denominado en función de la portavocía que el tenedor de la denominación ha venido ejerciendo. Sus circunstancias y opiniones me sirven para plantear el debate, pero equivalen a las de tantos otros en su olímpico lugar, desde Metálica a Almodovar. Disculpa, cantante, es sólo que te has puesto a tiro. No hard feelings…hace un par de años habrías sido Ramoncín. Ya nos conoceremos, y si quieres, te dejo hacer un par de asaltos conmigo para hacernos amigos.


IV

Por último, y aunque sólo sea por agotar el argumento desde el punto de vista dialéctico…
Hace tiempo, un tendero de discos se me quejaba de las mantas, porque le quitaban clientes. Poco tiempo antes, el mismo había sido pionero en la introducción del CD, carísimo en relación con el disco de vinilo. Pronto, su buen gusto le hizo retornar al vinilo, otra vez explorando horizontes que en este caso no eran nuevos sino perdidos, porque nadie tenía giradiscos, y de hecho la quiebra de casas fabricantes generó dramas que desincentivaban su adquisición (mi Thorens TD-2001 de cuarto de millón de pesetas quedó inservible al cerrar la fábrica, y no haber repuestos para una goma transmisora de…10 pesetas de coste¡¡¡). Como quiera que fuese, tuvo claro que un CD es un plástico casi sin valor que almacena una larga serie de 0 y 1, en un espacio tan pequeño que no permite arte añadido. El vinilo es todo lo contrario… El mercado obró el milagro, cual karma liberal: el producto sobrevalorado perdió la batalla al ponerse en competencia con su réplica a coste real de producción (mentira el argumento de que el pirata no soportaba el coste de creación: hoy un CD oficial cuesta la tercera parte que entonces, luego entonces nos estaban robando), y el producto tan amado de los aficionados no solo pese a, sino aún precisamente por, sus imperfecciones, triunfa en ventas, sin amenaza del mercado pirata, que se limita a traficar con 0 y 1 puestos voluntariamente a su disposición por sus productores.
Este hombre vende vinilos otra vez, y no se siente amenazado por ninguna competencia desleal. En realidad, su seguridad descansa sobre el hecho de que ya no vende lo que no vale lo que cuesta, no colabora en el robo al consumidor perpetrado durante tantos años y con tanto desprecio, y no sufre ahora su revancha. Dudo que ninguna mafia china, aún esclavizando mano de obra y eludiendo el coste del artista, sea capaz de replicar un doble vinilo de 180 gramos con portada original de cartón y letras en folleto interior por mucho menos de lo que se vende en los cauces legales ese producto… Por tanto ese es un buen nicho de mercado que no necesita de la protección de nada que no sea su valor en mercado. No necesita campañas de imagen para justificar su coste ni leyes que lo tutelen. No intenta robar el medio o espacio que es de todos para colocar su imagen ni mentir para que ese humo se convierta en una “propiedad”. Si lo quieres, lo compras. Si lo encuentras más barato, puedes optar porque el caro habrá de aceptar que su exceso de precio es un abuso. Por supuesto que pequeñas variaciones afectan al producto original, pero su tamaño no lo compromete, su ahorro inevitablemente acarreará renunciar a los pequeños detalles que el coleccionista agradece y que siempre quedarán fuera de la réplica; y a cambio se permitirá al aficionado probar antes de comprar, construyendo su colección con criterio, y no a golpe de engaños publicitarios que sólo hacen inútil un tanto por ciento de esa colección, en lugar de hacerla la mejor posible en función de los gustos y medios disponibles de su propietario, y al fin cayendo el mismo dinero en manos del artista, pero en este caso no del que se publicita, sino del que gusta al comprador.

Da escalofríos, ¿Verdad? El Mercado… Es lo que tiene…

Buenas noches.

viernes, 10 de diciembre de 2010

LA NUEVA MAYORÍA: WIKILEAKS, NANOBOTS, Y LA TRASCENDENCIA NADA METAFÓRICA DEL ADDDDS

Escribía semanas atrás:

"El ataque de denegación de servicio consiste en una masiva petición de acceso a una página web, generando en el servidor que la alberga la incapacidad de mostrarla a los visitantes y, aún más, a modo de cortocircuito ,la decisión de eliminar esa página de las exhibibles para permitir la presencia de las demás... tal efecto se logra con multitud de visitas que, a su vez, pueden provenir de la voluntad de los visitantes o de un mecanismo robotizado que "visite" masivamente con el propósito de bloquear; en tanto que obedezca a una visita masiva de "votantes" (internautas) que ciega un ejercicio de Fuerza cuyo Fundamento no se comparte, supone la expresión de un Poder que es ya el kelseniano, el Hecho Fundante Básico, en cuanto que expresa una Fuerza, abstracta en tanto que ejercida por una mayoría capaz de alterar el rumbo de los acontecimientos, y con una eficacia visible para TODOS, en el TERRITORIO COMÚN. Bodino, creo, estaría de acuerdo. El ataque robotizado , además de inusual, suele ser inútil, ya que genera un movimiento pendular de simpatía en la Red a favor del atacado...

Hablo, ya imaginaréis, del ataque a la SGAE"

Paso de repetirme, y de respetar al que no me lee: para entender esto, vid. posts anteriores que explican mi reluctancia al cumplimiento automático de la ley, en función de los nuevos escenarios donde se desarrolla la legitimidad democrática, y no por prurito de desobedecer, sino como respuesta a la disfunción crónica que se ha enquistado a causa del grupo de los Políticos.

No es libre el que hace lo que quiere, sino el que obedece normas que él mismo ha impuesto.

No creo en la imposición de normas individuales, ya que su autor no puede obligar a los demás a cumplirlas, por lo que son sólo un catecismo o un divertimento, hasta que no llegue la Guardia Civil, muy azorada, defensas en ristre...; si creo, en cambio, en que la imposición normativa de la Comunidad titular de la Fuerza puede revestir distintos modos para su expresión, tan coercitivos en la práctica (lo que demuestra su legitimación) como las normas parlamentarias, y aún más. si se atiende a la capacidad del sistema que las produce de responder a los casos de quebrantamiento.

Voto visitando concertadamente la página del Banco XXX. Demuestro que es mayoritaria la repulsa a una política específica de tal Entidad acerca de un determinado producto, si paralizo su actividad en internet; en caso contrario, demuestro que independientemente de lo justo o no de mi pretensión, no estoy respaldado al punto que se necesita para conseguir un editorial.

Me toca reconstruir mi concepto de Fuerza contemporaneo. En primer lugar, debo esperar a la empatía de grupo.. Ahora que somos seis...


Leo esta mañana un suelto sobre la conversión de Wikileaks en campo de batalla.Sus detractores (eufemismo: los servicios secretos de todo el mundo) atacan para privar de fondos: bloquean paypal.Sus defensores (eufemismo: la élite de la disidencia, en armas contemporaneas)atacan al establishment cegando temporalmente Pentágono, CIA...

Advirtiendo ambos que el objetivo es la privación al adversario de presencia en la Red, más el coste en mala imagen que ello acarrea, se enzarzan en un combate en el que el número(¿votos?) será crítico, pues de la masividad de respuesta dependerá la efectividad del ataque.

Y ahora escribo otro trozo de novela de Asimov: defina el lector quiénes son los malos y quiénes los buenos en este duelo:

En la esquina derecha, unos abandonan la mayor o menor ingeniosidad del software para multiplicar los intentos de acceso en el menor número posible de unidades de tiempo. (pista: lleva rastas...¡¡¡). Proceden al uso de nanobots, aumentando así los sujetos que hacen determinada petición en determinado sentido y la repiten, a base de construir muchas unidades de ese sujeto, aunque luego no tengan más utilidad y sean biodesagradables durante siglos;

En la esquina izquierda, los inventores de ese software, obviamente incapaces de financiar la construcción del referido hardware auxiliar, vuelven a tirar de "concepto" para responder: los humanos votan y legitiman. También con el ADDDS. (días atrás explicamos cómo). Si no pueden dedicarse a jornada completa a la contienda política, como un robot, si pueden ceder parte de su poder internáutico...

Esto es lo que me alucina: el programa de contraataque para defender wikileaks está disponible en Red fácil y gratuitamente, pese a su versatilidad para joder a cualquiera, y la expresa advertencia de que su instalación conlleva accesibilidad en remoto, de modo que al menos parcialmente nuestro PC se ha convertido con nuestro consentimiento, en un ZOMBIEPC¡¡¡

Hasta ahora esa táctica se usaba para multiplicar SPAMS, con troyanos. En este caso, se usa para combatir máquinas que los poderosos pueden comprar, con fuerzas humanas agregadas voluntariamente a una misión cuyo objetivo se comparte.
Huelga decir quién usa nanobots o troyanos ilegales, y quien cede con un programa parte de las utilidades de su PC.

Amigos, esta es la nueva Democracia, combatiendo con el nuevo ... ¿Ilegitimismo? (Es que para mi, el fascismo, autoritarismo, falangismo, etc.... no deben ser insultados)
Es tópica la arenga del que compromete hasta su sangre por una idea que no comparte, para que pueda ser expresada.
Aquí sólo se habla de compartir ancho de banda. La nueva forma de votar....
No es siquiera para acceder: para evitar que el otro acceda, los contendientes han usado iguales y repugnantemente antidemocráticas armas. Han usado su volumen para paralizar un servicio público. O su inteligencia, y no son tan antidemócratas...
Pero, ¿dónde duerme Jodorowski? Al fin ha de haber algo concreto.

jueves, 9 de diciembre de 2010

IGNORANTIA IURIS NON EXCUSAT... SED SCIENTIA ¡¡¡

1.- Mi hija ha visitado este fin de semana un parque infantil de atracción que se ocupa de simular a nivel idiota (me niego a calificarlo como nivel infantil, porque incurriría en la falta máxima de respeto en que un padre puede caer, pensar que su hijo tiene por falta de experiencia y edad una deficiente capacidad intelectual tanto de procesamiento como de almacenaje; y a la vez en un error que tengo bien comprobado, y que ciega al que ve a los niños como sujetos inferiores de relación, cuando su capacidad de aprendizaje y crecimiento nos supera estratosféricamente, de modo que cuando situamos en su escenario preguntas que nos conciernen hallamos respuestas infinítamente mejores que las nuestras¡¡¡) un conjunto, siquiera parcial, de actividades sociales y profesionales que esperan en la edad adulta a sus usuarios.

Como novedad, mi hija relata que le ha correspondido con otros niños ser diputada, dividiéndose en dos grupos, cada uno dotado de un juego de papeles con posturas distintas, que debían designar un portavoz, para debatir sus puntos de vista con el del otro grupo.

Le pregunté cuál era el objetivo, o quién ganaba, porque en ese parque hay una recompensa en dinero ficticio (curiosamente, ese dinero no compra nada, ni chuches, que no sea...el acceso a un mejor trabajo¡¡¡): no supo decirme ni cómo se ganaba en ese juego, ni qué grupo ganó en esta ocasión...

Decidimos reirnos pensando en que ganaba el grupo de niños que se llevaba a su casa más cosas del parque, hurtadas durante los debates, en castigo por su esterilidad.

2.- He descrito en multitud de ocasiones el avance social que constituye el abandono individual de la violencia en favor de un usuario monopolístico, colectivo, y legitimado por el voto de los que tienen la capacidad de ejercerla. Curiosamente este discurso tan manido suele eludir el dato de que el que renuncia a la fuerza ha de ser fuerte... y generoso, ya que en ese negocio sólo pierde.

He exteriorizado, pese a lo políticamente incorrecto de tal pensamiento, que nada vale el voto de quien no tiene fuerza alguna, ya que nada da al común, y sólo se hace párticipe por la rápidamente olvidada bondad del fuerte, incorporando su debilidad al caudal de calidad del que dispone el cuerpo social que lejos de eliminarle, y aún de tolerarle, incluso de cuidarle y mimarle, se inventa una culpa en su dolencia para aceptar que sobreponga su papel al del fuerte, quizá aún olvidando que tal decisión podría valer como expiación de una culpabilidad por demostrar (generalmente planteado por ese débil; generalmente puesta en cuarentena su crítica independientemente de las razones que la asistan, y por causa del número de los débiles, unido a su capacidad de impresionar la virtud del bueno fuerte; de modo que no hay más alternativas, y manda el fuerte malvado, o el débil igualmente malvado: El listo débil físicamente opta inmediatamente. Nunca vencerá al listo fuerte... salvo que ponga en su contra a los débiles uy tontos, y sea capaz de consagrar reglas del juego que den valor a la posición de esos desechos, lo que pasa necesariamente por convencer a los listos fuertes... Culpabilidad es la receta.

Un paso más allá: el listo ha de compartir opinion con otro listo, independientemente de su fuerza; si es así, sólo el temor que le genera que el fuerte se arrepienta de su tolerancia, puede llevarle a apartarse de esa posición compartida de dirección.
Y sólo la mentira (culpabilidad, olvido o ignorancia del origen piadoso de la tolerancia, etc...)puede sostenerle, por lo que ya hemos llegado a la conclusión de la maldad en esas posiciones.

Un pasito más: aparece un listo o conjunto de ellos más o menos fuerte (fisica, economica, socialmente...) que es lúcido acrca de esa posición malvada, y que por su exiguo númenro no se ve capaz de competir con la "falsa élite" de mediocres mentirosos y débiles que ocupan el poder sólo gracias a la manipulación y la mentira.

Podemos encontrar ahí dinastías de gobierno encarnadas en religiones, imperios, conglomerados empresariales, nucleos inatacables de formación y transisión de información u opinión...

Todo debido a la generosidad mal entendida, ya que aún si incorrecta, una postura impuesta a todos por la fuerza permite un desarrollo mayor que otra cierta y no imponible a nadie, que convive en igualdad con otras falsas.

3.- En paralelo a todas estas situaciones, la Historia avanza impertérrita generando para explicar su mecánica explicaciones que adquieren la categoría de leyes a pesar de no haberse acordado por cuerpo social alguno, ni contar con componentes de justicia medidos, como mínimo, por la presencia en la mayoría de las almas...

Los hombres viven gobernados por dirigentes mediocres y espureos, que ni saben i quieren generar normas ficacpara el crecimiento de la comunidad.
Tempranamente se alumbra en la vida jurídica romana la Fictio Iuris, la mentira que permite por comunmente aceptada (o sea, por la misma razón que se aprueban las leyes, pero sin seguir el trámite que pasa por esos ineptos corruptos)que una norma inservible (no parece dificil encontrar la causa de su obsolesccencia, si no de su radical inustia)que las situaciones a las que afecta puedan desenvolverse con eficacia.


El punto 1 muestra la percepción común del problema que causa el punto 2, y que nos hace vivir en la mentira del 3 (ya que de no aceptarla, sería insoportable la vida bajo las normas creadas por esa escoria.)

Al fin, veo bondad sincera en casi todas las posturas políticas y filosóficas, aún si adolecen de ingenuidad o se tiñen de complejos personales sus autores.

Menos en una.

Socrates muere al estúpido grito que confunde ética y moral: más vale sufrir la injusticia que cometerla...(????) Un cuñado mío dice que cuando baja a mi sobrina al parque prefiere pedir perdónn que explicaciones...¡¡¡

4.- No me tengo por el más lúcido del mundo, pero creo que he expuesto con claridad que la designación representativa se ha sustituido por la democrática (hasta ahí, bien...), y luego cómo se ha confundido a la una con la otra...

Si renunció el fuerte físico o económico, es cuestión de tiempo que la regla la vuelvan a imponer o, peor, que parezca que la imponemos entre todos mientras que el cuerpo social es violentado por esos fuertes, en presencia de unas normas que ni se aplican ni permiten la rebelión.

Pero es que si fué el mental, ay bendito¡¡¡¡ Ahí no hay pautas para la descripción... Los mediocres despreciando, y aún ejerciendo de fuertes físicos o económicos sin serlo, todo por el número......

No se si el cansancio o el asco me impiden progresar en la descripción de esta variable, que es sin duda la descripción del mundo actual. Prefiero dar otro paso.

5.- Nunca más que hoy ha sido crucial en todos los sentidos el cultivo de la Fuerza, llamada Santidad, KI, perfección, o de cualquier otro modo.

La Justicia impone que prevalezca la Bondad, y es evidente que los débiles que mandan no lo hacen para el cuidado de todos los débiles, sino para abusar de los débiles que no mandan, llamando para ello a algunos fuertes en su auxilio, si es necesario. También es obvio que la renuncia a la fuerza no ha acarreado el dominio de la razón, de la fuerza mental, ya que la estupidez es característica entre esa clase que se afana en mandar, y que sólo muestra una especial habilidad para conseguirlo.

Quizá este sea el nucleo del problema: sin ninguna utilidad, y aún siendo muy perjudicial, hay una habilidad humana que no aporta capacidad de supervivencia ni productividad, ni felicidad al común, sino sólo un mejor acceso de quienes la tienen a los puestos de gobierno, capacidad que necesariamente ha de ser acompañada por la de mantener engañados a quienes sustentan al parásito, o de otro modo, este desaparecería.

Podría a la inversa razonarse que quienes ocupan esos puestos son la remora descrita, y deben ser extirpados de sus funciones sin mayor espera.

5.- Retomo e hilo un día después: el perezón inmenso que me ha generado leer lo anterior me hace compadecer a quien se adentre desprevenido en sus contenidos; y también ir sintetizando, para llegar a algún lado

(VALE, SI RECUERDO DÓNDE QUERÍA LLEGAR. SÓLO ES QUE LO QUE IBA A SER UN HILO SE VA A CONVERTIR EN UN PAISAJE CON UNA PUERTA AL FONDO)

El desarrollo del modelo democrático es sólo un lujo que permite la construcción del Estado. Ha de haber un poder que garantice en un territorio a todos sus ocupantes la estabilidad de las reglas de convivencia, y a partir de ahí, que ese monopolio de Fuerza lo ejerza en efecto el fuerte, o se atribuya a quien designe la comunidad, depende del grado de generosidad del fuerte.

Igual al hacer interactuar Estados enfrentados.

Hoy, el problema es el olvido: las guerras no se culminan, ya que la demostración de la superioridad bélica sólo puede alcanzar el retórico objetivo de, precisamente, demostrarse quién era más fuerte.
A partir de ahí, cuídese el vencedor de seguir adelante en su despliegue. El vencido tiene "derecho" al abandono de su territorio por el vencedor, e incluso a ser indemnizado por los daños, como si todo hubiera sido un juego.

En el ámbito interno, la Ley defiende su modernidad abatiendo al superior que descuella, dando poder al mediocre cuyas ocurrencias aplaude el vulgo mientras nos arruinan... Pero...

¿Qué sucede si recuperamos memoria y lucidez, si abandonamos el complejocon el que se quiere debilitar al fuerte, si negamos una culpa por ser más altos, inteligentes, fornidos, analíticos, connaisseurs,...apasionados con destrezas que se ejercitan donde sólo hay grises mediocres?

Recuperando la memoria del abandono de la Fuerza, recordaremos también que su motivo fué el cuidado del débil; y veremos que ese objetivo ni se plantea por los que han recibido nuestro encargo de gobernar.

La obediencia a la Ley recupera una textura antigua y fronteriza, se vuelve a plantear como decisión individual del que tien ecriterio para discernir sus efectos, y sabe que es de los que ha cedido Poder, por lo que pertenece al grupo de los que pueden decidir la retroacción de tal cesión.

Quizá el pavor ante esa posibilidad motiva los numerosos medios de hipnosis que el político usa para permanecer en su lugar una vez demostrado lo pernicioso que ello resulta, ya que a la vez que él, pierden esos votantes-parasitarios que no tienen otra cosa que ofrecer al bien común que su número en la urna, mientras que obtienen a cambioventajas cedidas por los que producen.

En fin, concluyo, admito la inexistencia actual de modelo alternativo; por eso propongo una vía individual de pensamiento y acción resistentes, a desarrollar por esas élites de fuerza e inteligencia que se niegan a servir al poder político, entre arcadas de asco.

Es ético el icumplimiento de la Ley injusta; pedagógico para los observadores, y aún plástico para el comitente y su círculo.
Pero siempre que se admita la carcel como residencia temporal, si el mensaje enviado cala en la sociedad (Mandela), o como escuela de oficios varios en caso diverso.

Alguno que me conozca no creerá en lo que escribe este relativista y positivista.
Pero al fin, negados los valores trascendentes de la Ley, no podemos cuestionar su eficacia sin plantearnos desobedecerla. Para ello, el propósito es esencial: sin intención de cambier la Ley injusta, su desobediencia no tiene sentido; sin divulgación de la acción, tampoco, pues se pierde la posibilidad de conseguir lo más preciso, la mayoría.

Por mi parte, ni siquiera en estos sistemas de participación popular extraparlamentaria confio.

Me limito a incumplir la norma sistemáticamente, al percibir que mi fuerza y dinero se merman y no se incrementan cuando la cumplo; y que ni aún la generosidad me hace replantearme la cuestión, y con ello entregar las armas como se me propone, al observar que mi gesto tendrá inciertas consecuencias.

6.- Concluyo que mi consejo de resistir la Ley como deber ético, tanto en presencia de lo colectivo de la afrenta, cuando si habíamos de enfrentarnoslas sólos dando ejemplo, es tan impresentable como la de Gandhi, pero la presento en esta bitácora por su trascendencia jurídica.

Si no hay valores incontrovertiblemente demostrados, su analista debe aislarse para ser objetivo.

El valor errado ha de combatirse por las élites... Eludir el castigo por su no aceptación es también debido, por su efecto pedagógico: redime del temor al castigo divino, que tarda en aparecer, como único ligado al cumplimiento de esas normas rancias.

"Conversación entre reclusos:
-Y tú, ¿porqué cumples condena?
- Por que me ligaron..."

La norma está cada vez más disociada del concepto de Bondad o moral, pero no qué de cientos hay presos en Cádiz.


En el blog jurídico, al plantear motivos que justifican la inobservancia de la ley

lunes, 29 de noviembre de 2010

STREET VIEW II

http://www.diariojuridico.com/opinion/expediente-sancionador-a-google-por-la-captacion-de-redes-wi-fi-en-su-servicio-street-view.html

jueves, 4 de noviembre de 2010

DE LA DEBILIDAD Y EL EGOISMO

Hace tiempo me atormenta una proposición. Su solución aún se me oculta (o quizá no, pero me resisto a aceptarla contra toda evidencia...). Tiene que ver con lo intrínseco o no de la maldad en el hombre. Y son dos las experiencias que he conocido para hacerme pesimista.

Una, que no se si es leyenda urbana o realidad, pero que como mera hipótesis me perturba.
A efectos de demostrar si es prevalente el instinto de supervivencia o el de preservación de la especie y su potenciación por el amor a la progenie, se plantea el siguiente experimento: una mona y su hijo se encierran en una jaula con suelo metálico, y se aplica calor a ese suelo progresivamente hasta ponerlo al rojo. Tarde o temprano,se trata de ver si la mona tira al suelo a la cría para pisar encima sin quemarse.
Dudo de la realidad del cuento, porque me resulta dificil concebir qué hijo puta pueda llevarlo a cabo.
En todo caso, y como mera hipótesis, me aterra lo verosimil del resultado que todos anticiparán.

Así las cosas, uno puede aplicar la lección a todos los casos o pensar que es una aberración sólo predicable del extremo dolor, de la extrema abyección. Que la deshumanización del sujeto del experimento hace no extrapolable su resultado a humanos... O que precisamente es quod erat demonstrandum, y que el egoismo sólo es custión de medida, no de calidad del ataque sufrido, y que se trata de evitar al otro (aún al más amado, lo que centra en la cantidad, eliminada la calidad) abnegándose.

El partidario de la especie humana creerá en la segunda opción, la del suicidio doloroso. Contra todo pronóstico.

La segunda experiencia, en primera persona, ocurrió durante un curso de preparación de Personal Directivo impartido como experiencia pionera por un conocido Instituto de Empresa a funcionarios del Ministerio de Hacienda, en lugar de, como de costumbre, a estudiantes de Derecho y/o empresariales o a profesionales con ansias de mejorar su posición de cara a ser seleccionados para puestos de responsabilidad.

Fácil es imaginar que los participantes, con puesto de trabajo asegurado, y en el Ministerio con más presupuesto de todos; y que, además, ocupan en el mismo los puestos más críticos y antiguos (para permitir su selección entre todos los optantes, como alumnos del curso), equivalente a mejor remunerados, nada deberían tener que ver (dichos participantes) con el recién licenciado en ICADE que venderá a su madre por un puesto de ordenanza en Baker & Mackenzie, si ello le posiciona para acceder con el tiempo a empleos directivos... Nada que ver... En teoría.

Los monitores plantean un ejercicio diseñado para el niñato, no para el avezado funcionario: en una negociación, si después del primer contacto, ambas partes eligen el número 1, ganarán. Si eligen el 2, perderán, salvo que la otra haya elegido el 1, en cuyo caso ganarán el doble. Hay tres rondas de contacto para elegir, después, un número. El objetivo es ganar más que el otro.

Las opciones están claras: si ambos eligen uno, todos ganan, pero ninguno prevalece. Si ambos eligen dos, queriendo sobreponerse al otro, todos pierden, y ninguno prevalece. La única opción para ganar es:

- optar por el 2 y que el otro lo haga por el 1; y

-hacerlo en las tres rondas, tras negociar con el otro, por que cada ronda vale doble que la anterior.

-La negociación, como es fácil imaginar, no es relevante sino cuando uno elige 2 y el otro 1, y requiere que el que eligió 2 mienta en las negociaciones intermedias asegurando que cambiará al 1, pero siga eligiendo 2 todo el rato, a la vez que el otro lo cree y elige 1,apostando por la salvación común.

Obviamente el objetivo del juego es probar la maldad de todos los participantes, ya que si no en la primera ni en la segunda, al menos si en la tercera ronda, el hipotético defensor de la honestidad y la sinergia claudicará ante la deshonestidad del otro, y empatará decantándose por primera vez por el 2. Todos pierden, si tal sucede, porque el otro no quiso que todos ganáramos.

Mi equipo eligió tres 1. Al fin, nada nos jugábamos, y decidimos arriesgar la tesis del proponente. Y creo que probarnos algo a nosotros mismos.

El otro eligió..el 2: la pérdida productiva y la mentira en la negociación por tres veces consecutivas. El ambiente se hizo irrespirable, y creo que ni los monitores esperaban que la cosa llegara tan lejos, confiando en que mi equipo, en algún momento, cediese al "Mal". Mi equipo confió en que la evidencia haría, al menos en la tercera ronda, recapitular al otro, a pesar de su demostrada mala fe, porque nos llevaba a todos al abismo. El otro equipo decidió apostar a que era mejor elegir 2, suicidándonos a todos si nosotros tomabamos la misma opción, y por tanto anticipando que la bondad ajena era algo de lo que aprovecharse, aún a riesgo de la propia muerte, si el ajeno claudicaba imitando su ejemplo.

Por decirlo de otro modo, todos apostamos por la bondad de mi equipo, si bien que en nuestro caso era para ganar todos, y en el de ellos, para ganar en solitario, a base de una mentira (asegurar que se elegiría el 1 y no hacerlo; en la vida real, la definición del delito de estafa), y de la certeza de que así, en lugar de beneficio común, habría una segura ruina ajena, más un 50% de probabilidades de la propia. Insisto, si con seguridad la experiencia de los monitores nunca había llegado tan lejos, y su previsión era la de que mucho antes todos nos plegaríamos al 2, nosotros , mi equipo, nos planteamos qué ganábamos con todo aquello, y nos pegamos al 1.

El otro equipo jugó para ganar...NADA. Los monitores intentaron demostrar un axioma sin conseguirlo. Mi equipo... En fin... Yo... ¿Qué aprendí?

Lejos de contradecir el ejemplo de la mona para el caso de no existir un condicionamiento tan radical como el dolor extremo y presente, este nos dice que el hombre cede al mal también aún cuando no se juega nada esencial (como la supervivencia, o el cese de la insoportable torura...), y sólo por el ilusorio néctar de la victoria, aún cuando esta nada le reporte, aún cuando al terminar el juego la realidad se obstine en mostrarle la comparación entre su abandono moral y el nulo beneficio conseguido. En la evaluación del curso no dudé en calificar como mejor momento aquel en que mi equipo se "suicidó", y como peor el de ver que la respuesta inmutable seguía siendo la pérdida de valor agregado unida a la traición a la negociación realizada, aún a pesar de que nada nos jugabamos.

Siempre he rechazado el carácter natural de la maldad o la bondad en el hombre. Me parece que es fácil ser bueno cuando te va bien, y dificil no ser malo cuando te va mal, a la vez que el favorecido que obra mal no me resulta ejemplo, por obedecer tal comportamiento, en general, a una patología; y el desgraciado que pese a ello es generoso, desarrolla la Santidad, la Heroicidad, o el Martirio, que no creo exigibles de nadie. A cambio considero realmente dificil el sacrificio cotidiano, aún no tan llamativo, y en los términos del ejemplo de la viuda, como camino de santidad, ese si, exigible a todo el mundo.

Ya se ve lo que opino de los Heroes: cualquiera se abnega puntualmente en aras de una buena motivación. Pero a ver quién es el guapo que cede al pobre la mitad de su comida cada día...

Sin mayor valor que el anecdótico, si creo en la heroicidad: el más malo (y por supuesto también el mejor, pero no me vale para el ejemplo), puede puntualmente abnegarse contra todo pronóstico, y dar lo mejor de si con plena consciencia de un sacrificio brutal como consecuencia, si recibe el estímulo suficiente. Mucho habrá que discutir acerca del carácter redentor de estos postreros actos, en relación tanto con su calidad, como con la comparación entre la actitud de arrepentimiento que muestran, y la de maldad que no se hubiera enjugado de no ser por el azar de una circunstancia excepcional.

Correlativamente, también creo en el pecado puntual del santo, enfrentado a la tentación más allá de su fuerza, si es que amablemente le vemos sobrepasado, y preponderantes sus actos de virtud anteriores, o a pesar de su libre albedrío, si nos lo planteamos como el fracaso ante una prueba dura, pero que no se ha exigido de cualquiera, sino al más duro, al más preparado para resistir, con sus circunstancias acompañantes de ejemplo y de percepción de raciones extra de Gracia de Dios.

Para mi, hay una respuesta evangélica a la disyuntiva, y que aclara la posición a tomar.

La viuda que da parte de lo que necesita, por poco que sea, es santa.
El rico que da millones es un heroe.
El pobre que se inmola es un martir.

Quien supera la adversidad y sigue siendo capaz de sostener una postura generosa, es un santo.
La mona dejó de estar en posición de adoptar una postura moral cuando el mensaje neural se le hizo insoportable, de modo que era su muerte o la ajena. Luego vendría el tiempo del dolor "moral" por la pérdida de la cría quemada, pero niego que preponderase la supervivencia sobre la preservación de la especie (o, escondida bajo ella, sobre el altruismo operado por el Amor, cuya máxima expresión es la filial, y cuya eleccción muestra más la maldad de intenciones de los que diseñaron la prueba que el alcance de sus conclusiones). Simplemente, la capacidad de optar evaluada desapareció ante una presencia tan arrolladora como la del dolor físico extremo. Para empezar, por que deshumaniza y priva del libre albedrio cuyo uso es la prueba a que se nos ha sometido para evaluar nuestra santidad, la conformidad de nuestras opciones con las de Cristo, y en definitiva, nuestro mérito para obtener recompensa, sea esta la ascensión al Cielo, o el fortalecimiento de laconexión de nuestro espírito con la Fuerza Divina, con Dios, con el Amor, de modo que ese residuo energético que abandona nuestro cuerpo sea apto para unirse a ese fenóeno que indudablemente regula el Mundo sin corporeidad, probando al escéptico una trascendencia que cada uno, luego, vivirá como mejor le parezca, pero que es innegable por nadie que haya estado alguna vez enamorado, o tenido hijos.

Ninguna racionalidad hay en el contenido del ser humano en esos momentos; ninguna decisión que afecte al amado se explicará por otro criterio que ese inexplicable y trascendente, no alojado en glándula alguna...Cualquier absurdo comportamiento bajo ese estado será presentado por nosotros como el resultado de una enajenación mental transitoria, y así reconocido por todo Juez que crea en nuestra historia de Amor.


Distinto es el segundo ejemplo, ya que la victoria del Mal no obedecía a compulsión alguna de naturaleza comparable a la descrita. El resultado se debió, pura y duramente, a la presencia del Mal en uno de los equipos, sin condicionantes externos de intensidad pareja a la manejada en el ejemplo anterior.Si estás en ese equipo, no te ofendas, y aplícate en expulsar ese Mal.

En la competición descrita, quedó claro que no había castigo ni recompensa, sino una victoria abstracta y sin valor en juego. Y aún se podía haber apostado por la heroicidad, demostrando a los monitores que entre ese especial tipo de alumnado,no iban a tener cabida sus previsiones. Lejos de ello, tales previsiones se desarrollaron hasta el más extremo de los finales.
En la última ronda, y tras recoger el compromiso contrario de enderezar las cosas, sabiendo empero que una vez más era mentira, en mi equipo se propuso la opción salvadora del 2. Unanimemente se desechó, ante la evidencia de que nos degradaba, a cambio de ...NADA¡¡¡

De nuevo, 1 nosotros y 2 ellos.

La maldad de la mona, aún sin su condicionante extremo. Tristemente, el ser humano no es bueno ni malo, sino libre o esclavo de ss debilidades. Heroe y martir mueren por abnegación en circunstancias extremas; el mediocre peca de egoismo sin nada que ganar, simplemente porque su naturaleza le empuja a ignorar sutilezas morales. Su papel en la vida y la Historia es de puro relleno, y su autoestima (que como las dos manos y los dos pies, tiene el mediocre a la par que el sabio o el santo) le pide alimento. Si no se le pide significarse como heroe o santo, si se le cuestiona día a día las alternativas a tomar, hará daño por no desentonar, independientemente del efecto en el dolor ajeno o, caso del político, en la agresión contra el bien común que debía defender.

Lejos del Camino de renuncia para la perfección, o de la extrema debilidad que justifica el egoismo al decidir, la opción del 80% de los actores humanos es la de la satisfacción del ego para poder seguir viviendo la vida gregaria que no ha elegido sino imitado para no sufrir en caso de "error por originalidad", una vez que comprueba que los originales integran a la vez la categoría de los que en efecto fracasan, tanto como la muy envidiada de los que triunfan.

Creo que la secreta conciencia de que no apostar impide el éxito envidiado es la causa de la actitud gragaria de intentar tumbar al diferente, y que toma como disfraz el fracaso del que falla para reprimir al que se quiere arriesgar.

Por supuesto que eso redunda en perjuicio de todos, al dificultar la tarea de los que mejoran la Vida con su acción. Por supuesto que nada objetivo o tangible remunera esa pérdida. La actitud sólo se basa en la mediocridad que prefiere alegrarse de que los demás sean igual de pobres que uno, y aún de que si no lo son seamos capaces de destruir su diferencia, en lugar de estimular la mejora, y aún ser parte de ella, por miedo a que nuestros demás coetaneos...opten por el 2¡¡¡

El motivo de la entrada, como no, es un suceso real y próximo, en el que los actores de lo que debía ser una de acción con éxito del heroe, se convierten en protagonistas iprevisibles de un drama, aunque si se quiere lo dramático sea más la lección sobre la naturaleza humana que el resultado de los hechos narrados en si, a la postre una vulgar historia más acerca del marasmo de estos días.


Despedido injustamente, con las peores formas posibles, en flagrante incumplimiento legal, y pese a ser quien más había sufrido para evitar ese despido...

La sangre hierve, y más por la cercanía del agredido, aparentemente amigo.

Llamó a testificar a mi mujer en el pleito laboral que debía desarrollarse dentro de una semana. Mi mujer informó a la empresa de la circunstancia, y en minutos fue llamada a la sede principal, en teoría para ayudar en unas tareas urgentes por un par de días.

Hoy fue a desempeñar ese trabajo con dos maletas: con la evidencia de que no había casualidad, sino causalidad, y con una lección aprendida: la lealtad a la empresa, pero que excluye la mentira.
Desde primera hora de la mañana se ocupó de contestar preguntas y salutaciones en ese sentido, más que en desarrollar su trabajo.
Preocupada y grávida de siete meses, afrontó una situación en que presumía que debajo de lo profesional se la estaba sometiendo a una tensión entre lealtad y honestidad. No era previsible un asalto directo por parte de la asesoría jurídica, ya que ella y yo presentamos un sólido frente no desconocido por su empleador, pero si un desarrollo fluido de los acontecimientos hasta que se abordara (parcialmente...) el tema de su inminente testimonio.

Pasa el día, y contra todo pronóstico, nadie se dirige a ella para intentar adoctrinarla. Pierde fuelle la urgencia del trabajo por cuyo vencimiento la habían movido de localización provisionalmente.

Conocemos al fin que el demandante, probablemente por la presión de los testimonios invocados, ha conseguido negociar, y el juicio no se va a celebrar... lo conocemos tras 48 horas de exposición, en las que cualquier estímulo habría generado la respuesta preparada, y en las que, a pesar de todo, inevitablemente se dejaron trazas de la misma.

Ignorante de la circunstancia, prevé enunciar que mantiene que nada dirá que no concuerde con la verdad, sin saber que ya no está siendo leal a nadie, y que el perjuicio que arrostra no es correlativo con ningún beneficio procesal para su amigo, en aras de la Justicia, sino una exhibición gratuita de sinceridad suicida.

El susodicho sigue sin dar señales. Su situación original no ha perdido un ápice de la calificación de injusticia. Su solicitud de ayuda, aún implicando el riesgo a afrontar por el destinatario, es parte de su patrimonio, obligación moral para quien se dice su amigo; y dicho todo ello, un problema para este último de mil pares de cojones, al que se enfrenta por puro decoro.

Comienza la negociación, probablemente, además, por la presión ejercida al citar, entre otros, a mi mujer, y nada dice...
Espera al momento de cerar, cuando ya el riesgo de su amiga se había corrido, y cuando aún no estamos en posición de valorar i ha devenido siniestro, total o parcialmente.

Utilizado el amigo, se llega a solución negociada, y se olvida avisar, permitiendo que se incurra en el perjuicio sin objeto alguno. Se desprecia ese altruismo, se muestra la incapacidad de ocuparse de nada que no sea uno mismo, eso si, en su máxima expresión, premiando la abnegación con el olvido.

Este no era la mona, pero mutatis mutantur mi mujer gustósamente ocupaba el papel de cría para evitar que se quemara los pies...

Este es el mediocre que guiado por la futilidad y la falta de miras (ni siquiera diré el egoismo, porque no hay intensidad en el actor para siquiera una maldad de calidad), opta por el 2, recibe la oferta de auxilio, vuelve a optar por el 2, y aún sin ganancia, olvida que nada obtiene con el perjuicio ajeno, y vuelve a optar por el 2, (en la forma de no advertir de la negociación, para que el amigo que se sacrifica gratis eluda en la medida de lo aún posible un perjuicio no merecido, aunque arrostrado por lealtad)

En esta rara vida que me ha tocado vivir, como y doy de comer a los mios a base de casos que no sería capaz de encontrar ni en un millón de años, pero que me encuentran a mi. Mi absurda vida hace que esos casos deban tener un mínimo de siete u ocho cifras...

A cambio, me ocupo a veces de otros en los que ni un sólo dígito va a engordarme, casos que claman al cielo... Personas que sufren injustamente, y que responden al modelo que justificaría vidas malvadas... Lejos de ello, pobrezas honradas.

Pero a veces, cuando decido intervenir, y en algún momento ven una luz al final del tunel, sobre todo si es identificable un causante de su desdicha, olvidan la suerte de haber contado con ayuda que no podían permitirse, y empiezan a afilar los colmillos...

Que raro es el hombre... Como cada vez lo entiendo menos, me niego a juzgarlo, me limito a plantear mi camino e intentar seguirlo, y si puedo, a colgar de mis manos a quienes me necesiten para volver a echar a andar (soltando a los que deciden sustituir por las mias sus piernas¡¡¡)

Pero a veces no puedo evitar, cuando por la noche me tumbo a descansar de ese camino, el intento de entender. Me resisto a creer en la maldad, y por eso me sorprendo cuando veo al débil haciendo el mal después de que se le ha ayudado (y aún a quien le ha ayudado¡¡¡ Y probablemente sin habérselo planteado siquiera¡¡¡)

Cada vez me reafirmo más en mi impía idea original según la cual todo lo expuesto se ha de filtrar a la luz del hecho incontrovertible de que el hombre no es un ser homogeneo, habiendo diversas calidades del mismo, por lo que su suerte no define su bondad por si misma, sino en función, también, de su calidad personal.

Es una idea complicada, y ciertamente de aplicación peligrosa, ya que justifica discriminaciones injustas.

Pero sin la certeza de que no todos somos iguales, nada es comprensible. Puede ser que en el grado actual de desarrollo de las ciencias sociales sea injusto sacar consecuencias del aserto. Pero también lo es que negar su evidencia lleva a parejas injusticias, de modo que mientras no seamos capaces de extraer en términos de eficacia, justicia, bondad y piedad las consecuencias legislativas que ello implica, deberemos defender que la igualdad, como la democracia, es sólo el peor régimen exceptuando los demás.

Cuestión diversa es la consecuencia que la aceptación de esa evidencia acarrea en el fuero interno, lejos de la regulación colectiva... Cómo estas reflexiones modulan la propia posición acerca de cómo Uno esté a legibus constrictum, fuera de la regla general, o más bien pendientes de si a Uno le es necesario aceptar lo que es imperativo para todos, incluso en el bien entendido de que afronta sanciones; no es nuevo, y Ghandi está presente... Pero ahora se trata de ver si este supersujeto debe moralmente aceptar la sanción de la norma incumplida, o extender esa resistencia tan preconizada y mainstreamly adorada no sólo al supuesto de hecho de la norma que Él (Ghandi, Lutero, Enrique VIII, la CIA, ...) considera injusta, sino también a su igualmente digna de protección intelectual Consecuencia de Derecho, y no aceptar, si puede evitarlo, el castigo de su desobediencia.

Creo que sólo premiando la excelencia y sometiendo la mediocridad puede abordarse un planteamento político que englobe esta postura; y que es más dificil que un camello pase por el ojo de una aguja...¡¡¡

Al fin, sólo uno mismo puede justificar su desobediencia a la Ley mediocre, en el ámbito de su fuero interno. El que intenta eludir la consecuencia jurídica efectiva, necesariamente ha de ser porque confía en que el Hecho Fundante Básico que el rodea, el Poder real, respalden su posición.

De otro modo, incurrirá en la aceptación de la postura de quien suscribe, la del outsider que relativiza el Ordenamiento en función de la clara pero no compartida ni demostrable idea de que
-hay distintos tipos humanos
-ello les hace susceptibles de diverso trato legal; y
-él es del tipo al que la ley da margen para el incumplimiento, en función de su Virtud.

Las tres proposiciones son ciertas, se comparten por innumerables sujetos de derecho,... pero no hay modo aún de clasificar, y los intentos de hacerlo han sido precedidos de construcciones teóricas totalitarias, tenido consecuencias nefastas no sólo para los presentantes de la idea, sino para todos los actores políticos expuestos a tal posicionamiento (aún a escala mundial), y aún hoy esperamos un desarrollo armónico, justo y fructifero de la idea cuando el "mejor" de turno decide imponerla a sangre y fuego.

En fin... No sabía si esto era para este o para el otro Blog. Al fin me planteo que trato sobre el uso del Poder, y eso es Derecho puro... Pero también sobre la posibilidad de obtener la felicidad dentro de un escenario colectivo, y su necesaria consecuencia de recíproca concesión y tolerancia, independientemente de la calidad moral de lo renunciado o no impuesto, en aras de la eficiencia del trabajo colectivo.

Puede valer para ambos: claramente, la ley ha de ser igual para todos, y su injusticia ha de ser combatida por los medios que la propia ley prevea, salvo que estos, en la realidad, demuestren ser ineficientes. Al fin, la ineficiencia se deriva de la desconexión del Juzgador con la opinión del pueblo, y ello se traduce en que, en casos de disgusto extremo, los agraviados se echan al monte y discuten la propiedad de las tierras... Violentamente, si, pero en ocasiones... con razón; como la que con harto dolor le ocupaba, el terreno de una viuda a la venta por no pagar impuestos que, amén de injustos, no cubrían en descubierto el valor del tereno, y que por si no bastase, había recaudado y quería pagar, por lo que era sólo una cuestión de extemporaneidad que se la privase del legado de su marido y pan de sus hijos para entregarlo al señor feudal, que a su vez no estaba seguro de desear la propiedad, y ya había advertido el filo de la hija del puñal de la viuda cerca de los propios hijares¡¡¡

Con menos cobertura emocional pero idéntica moral, yo rehuso pagar tasas, multas o impuestos locales, al haber sido en su día agredido por la maquinaria municipal de modo injustísimo, y al estar cierto acerca de que mi administración local excluye relacionarse conmigo aplicando las reglas del juego, y por el contrario se rige por la de que la única vigente es su conveniencia, ya que nadie se defiende, sino un 10% de los destinatarios de la injusticia que ello supone.

Como 10% me debo tanto a la defensa de mis legítimos derechos e intereses (quieren obtener de mi pagos por deudas de hace hasta doce años, prescritas en su totalidad, pero con una muy boyante eficacia bancaria, , donde realmente se demuestran la habilidades administrativas de interacción procedimental, ya que no habiendo encontrado mi domicilio en 50 meses, han hallado modo de acceder a mi C/C,,,, aún con resultados irrisorios), y a la proyección cívica de la misma en mis compañeros de Comunidad, quizá menos formados o activos que yo.

Buena noche.